Reflexiones sobre la misericordia, del Salmo 51Pastor Fernando Duarte.
Dios no puede ayudarte a salvarte a ti mismo, pues no ayuda a los que creen que pueden salvarse a sí mismos, sino solo a los que saben que no pueden hacerlo. La idea de bondad que tiene Dios es la piedad; un pecador que reconoce su necesidad de Dios y que depende de Él para salvarse. Según la óptica divina, la santidad no es la perfección inmaculada, pretensiones de superioridad moral. Para Él son santos los pecadores salvados por gracia, carentes de perfección, que no son buenos por sí mismos, sino que dependen totalmente de la gracia, el amor y la misericordia de Dios por fe. Esos son los únicos santos que hay; ¡no hay otros!
